El caos tiene su propio orden, suelen decir los adolescentes para excusarse del desastre que son sus habitaciones. Pero así también lo creía Ralph Elliott Nelson, un estudioso de los mercados de acciones que pasaría a la historia por diseñar un modelo que pretende identificar los patrones en que se comportan los inversionistas en cualquier mercado y a cualquier escala.

Usando las cartas del Tarot, las alineaciones interplanetarias y la ceniza del tabaco… Ah, no, así no va; disculpen. Recomencemos. El contador estadounidense Elliott pensaba que, entre los aparentemente caóticos movimientos del mercado, existía una estructura subyacente de interconexiones, patrones y fractales que los inversionistas repiten, consciente o inconscientemente.

Tras estudiar 75 años de historia de comportamiento de mercados, compartió sus hallazgos en diversos textos, hasta concretar su obra definitiva, llamada Ley natural: el secreto del universo.

Para Elliott, los mercados se mueven en ondas. Percibió una relación entre el comportamiento humano colectivo, la secuencia de Fibonacci (ese fenómeno matemático identificable en el crecimiento en espiral de las flores, de las conchas de moluscos y hasta en las galaxias) y los fractales, aquellos objetos geométricos que se repiten a cada vez menor escala.

Así, los movimientos del mercado se convierten en ondas que se expanden y retraen según una lógica interna expresada en el comportamiento social y la psicología de los mercados. Por su naturaleza fractal, esto permitiría identificar, no solo ciclos de mercado a largo plazo, sino también comportamientos a corto plazo que cumplan el mismo patrón, según expuso Elliott.

¿Cómo identificar las ondas de Elliott?

Las ondas de Elliott suponen dos momentos: una tendencia mayor u onda impulsiva, conformada por cinco sub-ondas; y una onda correctiva, conformadas a su vez por tres sub-ondas. Esto da un total de ocho sub-ondas identificables como patrón.

Cabe recordar que, en los mercados, todo lo que sube también debe bajar. Una tendencia suele venir seguida de una corrección que se mueve en dirección contraria a la tendencia, sea esta alcista o bajista.

Así, para esta tendencia mayor podemos ver en la siguiente imagen que las ondas de crecimientos se identifican con los números 1, 3 y 5, mientras que la 2 y la 4 serían ondas de retroceso. A su vez, las ondas que conforman la onda correctiva se distinguen con las letras a, b, c.

Otro detalle importante sobre este patrón concierne a la longitud de la onda. Existen tres reglas inviolables que definen la formación de una onda impulsiva:

  • La segunda sub-onda nunca puede retroceder un 100% por debajo de la primera sub-onda.
  • La tercera sub-onda tiene que ser la mayor entre las sub-ondas 1, 3 y 5.
  • La cuarta sub-onda no puede descender por debajo de la tercera sub-onda en ningún momento.

Si alguna de estas condiciones no se cumple, habríamos errado la identificación del patrón.

Otro elemento interesante de esta teoría es que, por su naturaleza fractal, este mismo patrón de 8 sub-ondas pueden encontrarse a distintas escalas. Dentro de la misma primera onda, podemos hacer zoom e identificar las 8 sub-ondas.

Ondas de Elliott, ¿útiles para el trading?

Hasta aquí apenas hemos presentado un esbozo de lo que es una muy profunda y elaborada teoría. La mayoría de los traders que trabajan con Ondas de Elliott se han dedicado con mucho empeño a estudiarlas a profundidad para aprehender todos los detalles de este método de predicción de comportamiento social.

Un trader que utilice Ondas de Elliot para sus operaciones podrá notar si un activo está dentro de una tendencia alcista u onda impulsiva y en cuál de las sub-ondas se encuentra. De esta manera, podrá abrir una posición en largo hasta que este activo alcance la quinta sub-onda. En este punto, anticipándose a la corrección, podrá ir en corto y tomar ganancias antes de la caída.

Claro que todo esto es más fácil decirlo que hacerlo. Por la dedicación que parece necesaria para hacer un uso correcto de las ondas, sus detractores critican a los traders que se dedican a este modelo de predicción de tendencia por concentrarse en un solo método sin aprovechar los distintos indicadores existentes en el mercado. Otra queja es que, a pesar de su naturaleza fractal, Elliott se concentra sobre todo en movimientos a muy largo plazo, en vez de aplicarse al mercado que está frente a ellos para tomar ganancias.

Con todo, quienes usan las Ondas de Elliott afirman que les da una visión mucho más fundamental y sólida de los movimientos del mercado a futuro. Todo dependerá entonces de qué tipo de trader seas y con cuáles indicadores te sientas más cómodo.