Los contratos de futuros y los contratos de opciones para bitcoin son derivados financieros para ganar exposición a las variaciones de precio de la criptomoneda sin necesidad de custodiar el activo por ti mismo. Tanto los futuros como las opciones permiten a traders e inversionistas especular sobre el precio futuro de bitcoin y, llegado el momento, comprar o vender al precio preestablecido en el contrato.

Tanto los futuros y las opciones son instrumentos de inversión anteriores a la existencia de Bitcoin, propios del mundo de las finanzas tradicionales. Así como hay futuros y opciones de bitcoin, los hay para índices de acciones, commodities y otros activos, funcionando en todos de manera similar, con diferencias según el mercado en que se ofrezcan.

Los futuros fueron de las primeras formas de inversión institucional que se abrieron para bitcoin. El lanzamiento de futuros de bitcoin, tanto en la Bolsa de Valores de Chicago (CME), como en la Chicago Board Options Exchange (Cboe), fueron de los más importantes catalizadores del crecimiento del precio de bitcoin durante el mercado alcista de 2017.

Ambos mercados generaron grandes expectativas durante todo el año porque suponían el reconocimiento de bitcoin como inversión en dos de las bolsas más importantes del mundo. Si bien el comercio en Cboe fue suspendido en 2019, hoy estos instrumentos ya forman parte del abanico de posibilidades estándar para la inversión en bitcoin también en mercados como Intercontinental Exchange y Bakkt, así como en exchanges de criptomonedas como Binance, Deribit, FTX o Kraken.

La oferta de contratos de opciones de bitcoin, por su parte, fue una consecuencia natural de la disponibilidad de comercio de futuros. Estos dos instrumentos tienen muchas similitudes, pero también diferencias. Veamos sus características.

¿Qué son los contratos futuros de bitcoin?

Los contratos de futuros son un acuerdo legal de comprar o vender bitcoin a un precio predeterminado en un momento específico en el futuro. Cuando un comprador de un futuro adquiere el contrato, está asumiendo la obligación de comprar y recibir el activo subyacente cuando el contrato expire. Por su parte, el vendedor del contrato también está en la obligación de vender el activo subyacente al precio preestablecido, sin importar las variaciones del mercado spot.

Los futuros pueden entenderse como una suerte de predicción, basada en el análisis del inversionista, respecto al precio que tendrá bitcoin en un momento en el porvenir. Esto puede ser utilizado tanto por especuladores como por mineros. En el caso de los primeros, buscarían generar una ganancia respecto al precio de compra del contrato y el mercado spot. En el caso de los segundos, puede ser una forma de garantizar un precio de venta que les permita cubrir los costos de sus operaciones.

Los contratos de futuros se comercializan de manera estandarizada. Esto significa que tendrán las mismas condiciones independientemente de los requerimientos de las partes. Si se establece que cada contrato tiene el valor de 5 BTC y el inversionista quiere comerciar 20 BTC, deberá comprar 4 contratos.

De igual manera, las fechas de vencimiento son estándar, pudiendo ser de semanas, mensuales, trimestrales o bianuales. Con todo, puedes liquidar el contrato antes de su vencimiento si así lo deseas.

Las variaciones de precio que refleje cada mercado también responderán al índice agregador de precios de distintos mercados que el proveedor del futuro haya escogido.

Veamos un ejemplo. Un inversionista compra 1 contrato de 5 BTC a un precio de 50.000 dólares por cada BTC, a una fecha de vencimiento de tres meses. Para ello adelanta parte del pago como compromiso, pero no la totalidad.

Si pasado el tiempo preestablecido, el precio de strike del BTC (es decir, el precio que el mercado cree que bitcoin cerrará cuando el contrato expire) alcanza los USD 60.000, el comprador del contrato habrá ganado la diferencia de USD 10.000 por cada BTC, totalizando una diferencia de USD 50.000 por cada BTC.

¿Qué son las opciones de bitcoin?

Si bien son similares a los futuros en el sentido de que se tratan de instrumentos de inversión complejos, los contratos de opciones tienen características propias. Son una muy buena manera de colocar trades de bajo riesgo y alto retorno. Esto porque, con las opciones, lo máximo que puedes perder es el premium que pagas para acceder al mercado.

A diferencia de los futuros, con las opciones tienes la opción -pero no la obligación- de comprar el activo en la fecha de vencimiento. Esto da la oportunidad de especular con el precio y solo comprar o vender en caso de que sea favorable. Con todo, debes invertir una cuota inicial no reembolsable de entre 5% a 10% del contrato, para poder acceder a la opción, que es la mayor pérdida que puedes tener en caso de no comprar la opción.

Hay ciertos nombres propios de la jerga de opciones con la que es mejor familiarizarse en tanto que suelen presentarse en los distintos mercados. Los más importantes entre las opciones son put y call. En vez de ir en largo cuando se compra bitcoins porque se cree que el precio subirá, esa opción se llamaría call, mientras que un corto correspondería a una opción de put.

Ejemplo: si el precio actual de bitcoin son USD 15.000 y el precio de strike de un contrato de tres meses son USD 16.000, eso significa que el mercado anticipa una trayectoria alcista. Mientras, si el precio estuviera, por ejemplo, en USD 13.000 eso sugeriría una tendencia bajista.

Entonces, si tu predicción es que bitcoin valdrá más que el precio de strike al momento de expirar el contrato, debes comprar una opción call. Mientras que si crees que Bitcoin costará menos que el precio de Strike, debes adquirir una opción put.

¿Debo invertir en futuros y opciones en vez de bitcoin?

Invertir en derivados en vez de spot es algo que variará respecto al perfil del inversionista. Ambos casos tienen sus ventajas y desventajas dependiendo de las necesidades individuales.

Al igual que en el caso de los ETF, un inversionista institucional podría tener mayor facilidad y confianza regulatoria comerciando con derivados en mercados con licencia que comprando bitcoins directamente. Si su objetivo es tan solo tener exposición a las variaciones de precio sin tener que reparar en los detalles de la custodia personal, puede ser una buena opción.

Si por el contrario, la causa de la inversión en bitcoin es más ideológica, comprar un contrato de futuro de bitcoin no es comprar bitcoin realmente. Esto no otorga posesión de bitcoin realmente. Así sean contratos liquidados en bitcoins, los fondos estarían en control de la bolsa proveedora del servicio, por lo que las propiedades de resistencia a la censura y privacidad de bitcoin no estarían presentes.

Sin embargo, los futuros y las opciones proveen de herramientas valiosas para los traders, tales como el hedging o cobertura respecto a variaciones inesperadas de precio o poder hacer trading con margen o apalancamiento, pudiendo exponerte al precio con más capital del que posees en el momento de adquirir el contrato.