¿Qué son las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO)?

¿Alguna vez trabajaste en una compañía en la que veías al dueño despilfarrar fondos en proyectos destinados al fracaso? ¿Cansado de que el tesorero de la empresa se haga regalitos de vez en cuando con dinero extraviado? ¿Siempre quisiste iniciar proyectos con los extraños anónimos que conociste en Internet pero dudaste por no tener la más mínima idea de quiénes eran? Entonces las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO) podrían sonarte muy bien.

Se trata de algo así como grupos de Reddit con cuentas bancarias comunes. Personas que comparten intereses y objetivos, utilizan redes blockchain para colaborar entre ellos y tienen poder de voto para decidir cómo se administra el fondo monetario compartido. Además, las reglas de funcionamiento son públicas y autoejecutables, pues todo se basa en código abierto.

¿Suena muy bueno para ser cierto y te asusta el tono de infomercial futurista? Nada de qué preocuparse. Tan solo llamando al 999-999-DAO… mentira. Mejor descarga una wallet como MetaMask para interactuar con la web3 y descubramos qué tienen de interesantes las Organizaciones Autónomas Descentralizadas.

¿Qué son las DAO?

Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO, por sus siglas en inglés) son estructuras para proyectos basados en redes de blockchain donde el control está distribuido entre las partes. Facilitan la ejecución de proyectos en Internet con desconocidos pues reducen la necesidad de confianza al emplear contratos inteligentes para hacer cumplir sus reglas.

Las DAO evitan las jerarquías verticales de mando y obediencia con una autoridad central (o, en pocas palabras, los jefes), para abrir paso a organizaciones horizontales para la era digital, donde todos los participantes tengan voto.

Puede pensarse como una empresa en la que las puertas están abiertas para cualquiera que comparta la misión y visión y desee contribuir. No hace falta currículum, ni entrevista, ni credenciales de ningún tipo, y puedes acceder directamente a la junta para participar en la toma de decisiones.

Eso sí, necesitarás tener piel en el juego para ser admitido. Como si se trataran de acciones en la compañía, deberás disponer de tokens de gobernanza de la DAO respectiva para demostrar que colocas tus palabras dónde está tu dinero y asegurar que tu voto esté alineado con una voluntad honesta.

Una DAO puede ser utilizada para proyectos como organizaciones benéficas, donde se reciban donaciones de todas partes del mundo y los miembros puedan votar sobre el proyecto al cual destinar los fondos. También puede servir para fondos de inversión, donde los miembros unan su capital y voten para decidir dónde invertir. Su uso más común en la actualidad es en las finanzas descentralizadas (DeFi) en Ethereum, que permiten que los miembros de la comunidad decidan cuál será el próximo desarrollo a realizar.

¿Cómo funcionan las DAO?

Dado que las reglas (y el código) lo hacen las comunidades de acuerdo a sus propósitos, las organizaciones autónomas descentralizadas pueden diferir en su funcionamiento. Además, si bien la mayoría de las DAO en la actualidad existen en Ethereum, estas tendrán distintas características dependiendo de la red donde corran. Sin embargo, hay rasgos comunes que pueden servir para tener una idea general.

En primer lugar, está el contrato inteligente. Este definirá los mecanismos de gobernanza para la participación en la comunidad. Elementos como cuántos tokens de gobernanza existirán, cuáles serán sus condiciones de gasto, cómo se administrará la tesorería, entre otros, estarán establecidos en el contrato.

Como ya se mencionó, los participantes utilizarán tokens de gobernanza para decidir sobre asuntos como colocación de fondos en proyectos. Estos tokens pueden ser distribuidos de manera gratuita en airdrops (algo que suele ocurrir cuando una DAO está naciendo y busca atraer a sus primeros participantes) o vendidos en mercados secundarios, como exchanges.

Los proyectos a realizar pueden ser propuestos por cualquier participante con su debida exposición de objetivos y fondos necesarios para la realización. Estos deben ser convincentes para convocar una masa de participantes dispuestos a colocar su poder de voto en dicha propuesta, poder que viene siendo dinero. Por lo general, el poder de voto depende de la cantidad de tokens de gobernanza que disponga cada participante, es decir, de la cantidad de capital que tenga alojado en la DAO.

Pros y contras de las DAO

A diferencia de una compañía tradicional, una DAO tiene la ventaja de que permite el acceso a cualquier miembro de cualquier parte del mundo, quien también se puede convertir en alguien que aporte tiempo, esfuerzo o capital al proyecto.

Además, traen un nuevo nivel de transparencia a los negocios pues todos los movimientos de fondos quedan registrados en la blockchain de la red sobre la que trabajen, reduciendo la posibilidad de desvíos. También los procesos de votación y decisión son visibles por cualquiera y se realizan de manera colaborativa.

Con todo, el precio de la descentralización suele ser la ineficiencia. Al no haber un capitán que lleve el timón, los proyectos pueden avanzar con lentitud y sin un rumbo claro. También se corre el riesgo de que exista una concentración de tokens en unas pocas personas y sean estas quienes tengan la última palabra sobre los proyectos, aún en contra de la voluntad general. Y si el desacuerdo llega a ser demasiado profundo, esto puede conducir a la bifurcación del proyecto.

¡Demuestra lo que aprendiste!

  • ¿En qué se diferencia una DAO de una organización tradicional?
  • ¿Qué es un token de gobernanza?
  • ¿Cómo se votan las decisiones en una DAO?
  • ¿Qué importancia tiene que unos miembros tengan más tokens que otros en una DAO?