“Hoy en día la gente conoce el precio de todo y el valor de nada”, solía decir Oscar Wilde en el siglo XIX. Con Bitcoin sucede algo similar. Todos comentan sobre la volatilidad en el precio de Bitcoin, pero pocos saben por qué tiene valor. En el artículo de hoy distinguiremos ambos conceptos y explicaremos qué determina el precio y el valor de Bitcoin.

Bitcoin ha sido una de las mejoras reservas de valor de la historia, pasando de centavos de dólar en su primera cotización, a miles de dólares (veinte mil dólares en su máximo histórico). Esto, sobre todo, porque su suministro se encuentra limitado por código a solo 21 millones de unidades a existir en la historia. Con todo, por su todavía relativamente baja adopción que se traduce en volatilidad, ha tenido dificultades para establecerse como unidad de cuenta y medio de pago.

Sin embargo, las propiedades de Bitcoin lo hacen tan buen dinero, tan ajustado para las necesidades de la sociedad contemporánea, que parece solo cuestión de tiempo superar estos pormenores.

¿Qué hace valioso a Bitcoin?

El valor es un concepto subjetivo. Las cosas tienen valor por la magnitud de utilidad que tienen para distintas personas, y cada persona percibe como útil distintas cosas. En este sentido, lo que hace útil a Bitcoin son sus propiedades como dinero.

¿Cuáles son estas propiedades?

Bitcoin es durable. Al ser dinero digital no se desgasta físicamente, no es perecedero ni puede ser fácilmente destruido. Siempre que haya una computadora corriendo el software, existirá Bitcoin.

Es portable. Si tienes que viajar o emigrar, puedes llevar la totalidad de tus ahorros monetarios contigo a cualquier parte del mundo sin tener que pedirle permiso a nadie y sin reparar en los límites establecidos en los aeropuertos. O si tienes que hacer una transacción internacional, como enviar remesas o pagar a un comerciante, cliente o empleado en el exterior, puedes realizar pagos transfronterizos a bajísimas comisiones, sin intermediarios y con liquidación en minutos (más aún si utilizas canales de pagos como la Lightning Network). En resumen, Bitcoin es portable globalmente con o sin desplazamientos físicos de su poseedor.

Es escaso. El emisionismo de dinero inórganico para “inyectar liquidez” y cobrar impuestos de señoreaje no es una alternativa en Bitcoin. El suministro se mantiene en menos de 21 millones de bitcoin, siendo suministrados a un ritmo decreciente, no importa cuánto más trabajo se aplique para aumentar su producción.

Es verificable. No hay forma de falsificar un bitcoin, por más que existan impostores que bifurquen el código y quieran suplantar su identidad, Bitcoin siempre será su cadena más larga, la mayor cantidad de participantes que consientan sus reglas y trabajen para validarlas y asegurarlas.

Es divisible. No necesitas tener un bitcoin completo. Cada unidad de bitcoin contiene cien millones de céntimos. La unidad mínima de bitcoin se llama satoshi, y equivale a 0,00000001 BTC. En sentido contrario, 1 BTC equivale a 100.000.000 de satoshis.

Es autocustodio. Con Bitcoin nadie más que tú tiene control sobre tu dinero. Ningún tercero puede bloquear tu cuenta, confiscar tus fondos, restringirte de hacer la transacción que quieras ni exigirte justificaciones para tu dinero.

Es autónomo. Por su carácter supranacional, los conflictos locales de los países no suelen tener una incidencia directa sobre Bitcoin. Su política monetaria permanece predecible, por no decir consabida, e inalterable frente a los caprichos de los gobernantes.

Es seudónimo. Bitcoin te ayuda a proteger tu privacidad financiera. Las direcciones de los monederos están basadas en cuerdas alfanuméricas que sirven como seudónimo. A menos de que asocies tus direcciones a servicios con Conoce a tu Cliente, no hay manera de identificar a qué identidad pertenece una dirección. Usar servicios como Lightning Network aumenta esta privacidad.

¿Qué determina el precio de Bitcoin?

Al ser un bien perteneciente al libre mercado, y no una moneda con una tasa de cambio impuesta por autoridades centrales, el precio de Bitcoin es determinado por las dinámicas de la oferta y la demanda.

La primera vez que se le dio precio a Bitcoin, en octubre de 2009, fue precisamente para su venta en una casa de cambio. El cálculo se basó en el valor de la electricidad necesaria para producir una unidad. Así, con 5 dólares se compraron 5.000 bitcoins. Este es uno de los momentos más importantes en la historia de Bitcoin como dinero, en tanto que pasó a ser un bien de mercado con un precio, indicando que alguien había creado una valuación positiva para la moneda.

En adelante, el precio de bitcoin ha variado según lo que las personas estén dispuestas a pagar por él. Los compradores quieren pagar el menor precio posible, mientras que los vendedores esperan recibir el máximo para aumentar sus ganancias por entregar sus bitcoins. En la puja entre compradores y vendedores se establece el precio.

Pero cabe aclarar que no existe un precio único de Bitcoin. Este dependerá tanto de la moneda relativa respecto a la cual se haga el intercambio, como de los distintos mercados en que bitcoin se comercie. Estas variaciones en el precio de bitcoin entre distintos mercados y casas de cambio es lo que muchos traders aprovechan para realizar operaciones de arbitraje.

Por las propiedades mencionadas que hacen valioso a Bitcoin, hay muchas personas que lo utilizan como reserva de valor o inversión a largo plazo. Por esta razón, prefieren atesorarlo y gastar otro tipo de dinero del que dispongan. Esta reticencia a vender reduce la cantidad de unidades ofertadas en el mercado, es decir, lo hace más escaso. Si más gente lo demanda, el precio de Bitcoin sube.

Hay distintos factores que pueden influenciar la demanda de bitcoin. Por lo general, las noticias de regulaciones, adopción por grandes instituciones, la creación de nuevos servicios, el desarrollo de mejoras tecnológicas, son elementos que aumentan el apetito de compra por las expectativas de apreciación.

En la medida que aumenta la adopción de Bitcoin y las unidades se distribuyen más uniformemente entre distintos usuarios, el precio tiende a estabilizarse y se reduce el poder discrecional de algunos de manipular el precio, así como la volatilidad.

Con todo, cabe reconocer que Bitcoin sigue en sus primeros años. Es imposible saber cómo evolucionará su tecnología, qué retos encontrará en el futuro y cómo superará las adversidades. En este sentido, el precio de Bitcoin es algo que se mantiene en constante formación.

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