Comienza una nueva etapa alcista. El precio de Bitcoin rompió la resistencia de los 10.000 dólares, se habla de temporada de altcoins, tus amigos que te habían dicho que esto era una burbuja o un esquema piramidal te escriben para preguntarte cómo comprar criptomonedas. Se escuchan las pezuñas de los toros iniciando su estampida. Música para nuestros oídos.

Con toda esta algarabía a nuestro alrededor, como si fuera un ritual alrededor de una hoguera en la que se queman monedas fiat para invocar la magia de las criptomonedas, la atmósfera se hace propicia para los vendedores de humo. Muchos llegarán a venderte “el nuevo Bitcoin: más rápido, más innovador, más ecológico, con capacidad de llegar, no a la luna, sino a Plutón”. Y tan rápido como el precio vuela más allá del sistema solar, así mismo será el crash hasta el subsuelo.

La minería es un indicador de suma utilidad para distinguir proyectos estables y seguros de aquellos sustentados sólo en promesas y humo. Al final, cuando hablamos de dinero, necesitamos que el sistema que lo respalda nos ofrezca seguridad. Y si el sistema se basa en una red distribuida, entre más número de personas corra el software y valide las transacciones, más fiable será esa red.

¿Qué es la minería de criptomonedas?

“Minería” es una analogía que puede prestarse a confusiones. En Bitcoin no hay personas excavando la tierra para conseguir metales preciosos, pero si debe realizarse un gran trabajo para poder extraer valor de la red. La diferencia es que este trabajo lo realizan computadoras y no personas, y en vez de picos usan matemáticas.

Muchos proyectos anteriores a Bitcoin intentaron dar con una alternativa sin intermediarios para el dinero digital en un ambiente en que no fuera necesaria la confianza. Pero había un gran obstáculo: ¿cómo garantizar que una misma unidad monetaria no será utilizada por la misma persona para dos o más pagos distintos? Al fin y al cabo, nada más fácil que copiar y pegar en el mundo digital.

En la solución a este reto, llamado normalmente el problema del doble gasto, radica el éxito de la moneda creada por Satoshi Nakamoto por encima de otras propuestas de dinero digital. Nakamoto hizo imposible que se pudiera copiar y pegar el dinero digital. Mediante la combinación de varias tecnologías preexistentes fue desarrollado Bitcoin: un sistema que mezcla la criptografía con la teoría de juegos para garantizar la seguridad de las transacciones mediante pruebas matemáticas e incentivos económicos.

Cómo funciona la minería de Bitcoin

El proceso de verificación de transacciones y asegurar la red comprende a dos tipos de equipos: los nodos completos y los mineros.

Los nodos son los encargados de verificar que las transacciones cumplan con las reglas de consenso, normas sobre el funcionamiento correcto de la red. Son los nodos quienes, al momento de validar una transacción, verifican el libro contable compartido entre todos los participantes –lo que popularmente se conoce como blockchain o cadena de bloques– para garantizar que esas monedas no hayan sido gastadas con anterioridad.

Una vez verificada la transacción, se procede a agruparla con otras transacciones en un bloque. Este bloque pasará ahora a manos de los mineros, quienes competirán entre sí dedicando recursos computacionales para resolver un acertijo criptográfico y ganar la recompensa por minado de bloque. Esta recompensa son los nuevos bitcoins creados, los cuales sirven de incentivo monetario para propiciar el comportamiento honesto de los participantes y que no atacarán a la red pues iría en contra de su propio beneficio.

Para poder recibir su recompensa, los mineros deben dar prueba del trabajo realizado para poder resolver el acertijo. Esto es lo que se llama Prueba de Trabajo. Bitcoin está diseñado para mantener un ritmo de emisión constante y predecible (cierta cantidad de monedas es emitida en promedio cada diez minutos). Por esto, con el aumento del poder de procesamiento o de trabajo que los mineros del mundo aplican para conseguir la recompensa, la dificultad para resolver el acertijo aumenta proporcionalmente.

Los bloques que son minados pasan a estar enlazados mediante criptografía con el bloque anterior, dando lugar a la llamada cadena de bloques. Cada vez que un nuevo bloque es agregado, también se vuelven a validar todas las transacciones de la historia de la blockchain. Y entre más confirmaciones tiene una transacción, se hace más irreversible y resistente a ataques.

¿Por qué importa la minería?

El aumento de la dificultad en la minería por el aumento del poder de procesamiento tiene varios efectos. Además de mantener estable la política monetaria de Bitcoin, aumenta el incentivo de los mineros para comportarse de manera honesta pues, al tener que incurrir en altos gastos en recursos para dar prueba de su trabajo y recibir su remuneración, más les conviene la seguridad de la red.

Con el aumento del poder de procesamiento global de la red de minero se hacen más seguras las transacciones confirmadas. Si un atacante quisiera atacar bitcoin modificando o borrando su historial de transacciones tendría que aplicar la misma cantidad de trabajo o poder de cómputo que fue aplicado en el pasado para tener éxito. Como ya se dijo, los costos exceden por mucho a los beneficios.

Esto es lo que hace de Bitcoin la red más segura que existe en la actualidad. No solo la información de su libro contable redunda en la mayor cantidad de nodos de la actualidad, sino que el poder de cómputo necesario para atacarla no está al alcance de ningún gobierno que quisiera acabar con el proyecto, pues ni siquiera hay suficientes equipos de minería en existencia para luchar contra el poder de procesamiento actual.

Esta es una de las principales razones por las que puede afirmarse que no todas las blockchains son iguales, y por las que ese “nuevo y mejorado bitcoin” que intentan venderte probablemente sea vulnerable a ataques y censura por no tener la redundancia y poder de procesamiento con que cuenta la criptomoneda madre.

Es cierto que la Prueba de Trabajo no es el único algoritmo de consenso que puede utilizar una criptomoneda. También está la Prueba de Participación, basada en el bloqueo de monedas como vía de acceso para participar como validador de transacciones. El problema con esto es que al no haber una cantidad limitada de hardware en existencia para participar en la validación, sino que es intensivo en capital, se hace vulnerable más vulnerable a que actores con mucho dinero o con posibilidad de crearlo de la nada (como gobiernos) puedan hacerse con el control de la red.

Por eso, a la hora de invertir en este nuevo mercado de toros, toma en consideración la minería como factor fundamental para determinar si una moneda vale la pena como inversión a largo plazo.