La escasez en Bitcoin suele ser denotada como una de las principales características que le da valor tanto a la red como a la moneda. Esto puede resultar curioso para quienes asocian el valor y la riqueza con la abundancia, y la pobreza con la escasez. Pero Bitcoin es escaso tanto a nivel de unidades como a nivel general, y los bitcoiners están muy orgullosos de esto. Veamos por qué.

El problema de la escasez es transversal a todas las escuelas de pensamiento económico. Precisamente, en los libros de texto sobre economía se le suele definir como la ciencia de la elección sobre cómo los individuos deciden usar los recursos escasos para producir bienes y servicios demandados por la sociedad.

Realmente, si los recursos no fueran escasos, ni siquiera se necesitaría una ciencia económica: las personas tomarían lo que necesitan de un suministro infinito y ya; nada tendría precio porque no habría ningún costo asociado a las cosas, ni habría exclusividad al poseerlas.

Es lo que sucede con los llamados recursos libres, como el oxígeno o la información: que alguien más respire no agota el oxígeno disponible para ti; que compartas tu información con otra persona, no hace que tú ahora sepas menos: es un recurso reproducible.

Detengámonos un momento a pensar la información, porque Bitcoin, como todo lo que se comparte a través de Internet, es información. En el ciberespacio las cosas se reproducen con facilidad. Los recursos son libres pues, al transferir una copia de un archivo a otra persona, este recurso no se agota, sino que se duplica.

Pero con Bitcoin, esto no sucede. Una de las mayores creaciones de Satoshi Nakamoto al diseñar Bitcoin fue la escasez digital. Bitcoin es el primer activo escaso del Internet. Si yo te transfiero cierta cantidad de sats o milibitcoins, inmediatamente dejo de tenerlos; no es reproducible. Esta es otra manera de decir que Nakamoto solucionó el problema del doble gasto, es decir, cómo asegurar que no se usen las mismas monedas para pagar dos bienes distintos. Así, Bitcoin es escaso a nivel de unidades.

¿Por qué es importante la escasez en Bitcoin?

Ahora, si la información es libre y reproducible, si tenemos un dinero informático pudiéramos tener dinero infinito, ¿no? ¿Por qué hacerlo escaso? Esta respuesta toma tiempo, pues no solo el tiempo es dinero, sino que el dinero es tiempo (y esfuerzo).

Cuando ofrecemos nuestro trabajo a alguien más, además de nuestros conocimientos y habilidades en un área específica, le estamos ofreciendo nuestro recurso más escaso en tanto que mortales: nuestro tiempo.

El tiempo sacrificado para realizar una labor es irrecuperable, de ahí su exclusividad: no se le puede ofrecer el mismo tiempo a dos labores. De ahí la necesidad de que la compensación por el tiempo entregado sea equiparable a nuestra valoración de dicho tiempo. Cuando aceptamos un pago con un monto específico, de manera voluntaria estamos consensuando dicha valoración.

Pero, ¿qué pasa cuando un tercero aumenta el suministro del dinero que aceptamos como pago? Ese dinero se hace menos exclusivo. Si no aumenta la demanda de dicho dinero, al aumentar la oferta monetaria, se deprecia. Nuestro poder adquisitivo disminuye. Esto se traduce en la depreciación del tiempo y el esfuerzo que entregamos a cambio de ese dinero.

Bitcoin, con su suministro limitado e inmanipulable, previene que terceros puedan introducir un mayor número de unidades para devaluar el tiempo y el trabajo de las personas.

Por código, fue establecido que la cantidad máxima de bitcoins a ser emitidos en la historia sea de 21 millones de monedas. Podría parecer mucho, pero si se le compara con el suministro actual de dólares, que ronda los 4.807.400 millones, la perspectiva cambia. Más aún si se tiene en consideración que tan solo en 2020, este suministro aumentó un 20% a causa de las medidas gubernamentales ante la crisis económica actual. Y la inflación doméstica en el país a causa de esta emisión, ya alcanza su mayor nivel en la década, depreciando el tiempo y el esfuerzo de los poseedores de dólares.

La política monetaria de Bitcoin es validada constantemente por todos los nodos que participan en la red. En la actualidad existen al menos 10.500 nodos en el mundo consintiendo de manera voluntaria en esta constitución propia de Bitcoin.

Para modificar esta política monetaria con intención de aumentar el suministro, habría que convencer a todos los nodos, mineros y usuarios del mundo de introducir un cambio en el protocolo. Es evidente la dificultad que esto supone, tomando en cuenta el ethos compartido por los bitcoiners del mundo.

La escasez de Bitcoin lo hace un bien exclusivo que, a la larga, pocos podrán tener. Según la Organización de Naciones Unidas, la población mundial para la actualidad se estima en alrededor de 7.700 millones de personas. Restando todos los bitcoins que se han perdido a lo largo de sus once años de historia, se estima que el circulante actual ronda los 14,3 millones de bitcoins. Es decir, haciendo una división equitativa (la cual es solo teórica pues la cantidad de personas atesorando cientos o miles de bitcoins es bastante alta), tan solo 14 millones personas de las 7.700 millones que pueblan el mundo actualmente, podrían tener una unidad de bitcoin.

Otra buena noticia es que Orionx te facilita la compra para convertirte en una de esas personas con una porción del suministro escaso de Bitcoin.