“La circulación total será de 21.000.000 de monedas. Se distribuirá a los nodos de la red cuando hagan bloques y la cantidad se reducirá a la mitad cada 4 años.”

Así describía Satoshi Nakamoto, creador de Bitcoin, los rasgos fundamentales de la política monetaria de la criptomoneda cuando lanzó la primera versión del protocolo el viernes 9 de enero 2009.

En aquel entonces, los nodos no se habían separado de los mineros quienes reciben en la actualidad la recompensa por agregar los bloques a la cadena, y tampoco se había acuñado el término con que en la actualidad nos referimos a esa reducción a la mitad del incentivo económico: el halving.

¿Qué es halving?

La palabra halving, como puede intuirse de la traducción del inglés, se refiere a la reducción a la mitad de la cantidad de unidades de bitcoin que se emiten como incentivo económico para los mineros, como recompensa por proteger la red y el registro de transacciones.

¿Por qué se reduce a la mitad la cantidad de monedas emitidas? Para mantener una de las características más importantes de Bitcoin como moneda dura: su suministro fijo.

Al contrario del dinero controlado por gobiernos, cuyo circulante puede ser inflado a voluntad de los políticos de turno, potencialmente sustrayendo poder de compra a sus poseedores en Bitcoin solo existirá un total de 21 millones de BTC (si bien el circulante será menor debido a aquellas monedas bloqueadas por pérdida de llaves privadas).

Esta escasez digital determinada por código es uno de los atributos que hacen a Bitcoin valioso, pues teniendo una oferta limitada, con una demanda creciente, el precio tiende a aumentar.

Los mineros son los encargados de introducir nuevas unidades de bitcoin en circulación. Para poder pagar el coste de sus operaciones, no se pueden dar el lujo de acaparar todo el incentivo que reciben, por lo que deben vender parte de sus BTC. Así, al dividir la emisión, se va reduciendo progresivamente el número de unidades que ingresan al mercado.

Al mismo tiempo, garantiza que la oferta circulante de bitcoins no aumente de manera arbitraria, lo que podría tener consecuencias de gravedad para su precio.

Así, cada 210.000 bloques nuevos que se añaden a la cadena de Bitcoin (lo cual, gracias al algoritmo que regula la dificultad de la minería, ocurre aproximadamente cada 4 años) se produce un halving.

El primer halving, ocurrido en noviembre de 2012, se redujo la recompensa a la minería de 50 BTC por bloque minado, a 25 BTC. A comienzos de 2016, se dividió a 12,5 BTC. Para este próximo 11 de mayo, se emitirán 6,25 BTC por bloque por los próximos cuatro años. Así, hasta que, aproximadamente para el año 2140 se mine el último BTC.

Inevitablemente surge la pregunta respecto a qué pasará con el incentivo monetario para ese momento. Si bien es tema de debate –y no es el asunto que nos concierne en este artículo–, la respuesta más breve que puede darse, que atiende a las palabras del propio Satoshi Nakamoto, es que las comisiones por transacción y el precio del BTC para entonces serán suficiente incentivo para que haya mineros protegiendo la red, si bien habrá quienes lo hagan sin esperar beneficio económico, tal como sucede actualmente con los nodos.

¿Qué pasará tras el próximo halving?

Una de las cosas más interesantes del halving como evento es que se parece a celebrar el año nuevo: en apariencia no pasa nada más que un cambio en los números. Pero sí tiene efectos tanto psicológicos como materiales, así como cálculos de rentabilidad que ajustar.

En el ámbito de la minería, como ya dijimos, la recompensa disminuye, haciendo que muchos mineros con bajo poder de procesamiento y altos costos operativos se vean en la necesidad de abandonar la red. Normalmente esto podría decantar en una momentánea caída del poder de procesamiento, más aún mientras sigue aumentando la dificultad de minado para aprovechar la recompensa actual.

Pero hay que recordar que el algoritmo de dificultad se ajusta al poder de procesamiento, y al bajar el hashrate, bajará posteriormente la dificultad. Y si sube el precio por mayor demanda, nuevamente el negocio de la minería será rentable. En pocas palabras, vendrá un periodo de idas y venidas en la minería de Bitcoin.

En cuanto al precio de Bitcoin, hay mucho debate y expectativa respecto a qué pasará luego del halving. Hay quienes dicen que si el mercado de bitcoin ya alcanzó la madurez, al ser el halving un evento consabido de antemano, ya debería estar “incluido en el precio”.

Mas, habiendo coincidido el halving con esta crisis económica, hay muchos nocoiners ingresando al ecosistema como refugio ante la potencial pérdida de poder adquisitivo del fiat. El sentimiento de avaricia se encuentra alto, hay mucho FOMO en el ambiente e, históricamente, los periodos post-halving han coincidido con burbujas de precio. Con todo, los eventos pasados no garantizan su repetición en el futuro, por lo que el futuro del precio de Bitcoin, solo el precio lo dirá.

Conclusiones

El halving es uno de los elementos fundamentales de la arquitectura de Bitcoin como nuevo paradigma económico. Es la característica que garantiza su esencia desinflacionaria en el tiempo y, junto con el suministro limitado matemáticamente, sitúan a Bitcoin como la alternativa más robusta en la actualidad frente al sistema económico basado en fiat, sometido a la voluntad de los políticos de turno.

Se trata de una suerte de efeméride de mucho valor para el ethos Bitcoiner, siendo uno de los eventos más celebrados entre los entusiastas de esta tecnología pues simboliza la robustez, predictibilidad y confianza de una moneda basada en matemáticas.