Mucha gente aún no entiende para qué usar criptomonedas. Si existe el dinero Estatal, ¿qué sentido tiene? Pues, mucho, dependiendo de tu situación personal, tus valores y el fin para el que quieras usar tu dinero. En este artículo repasaremos algunas de las ventajas de usar criptomonedas para pagos.

Comencemos con una pregunta que podría parecer evidente, pero que realmente pocas personas se plantean: ¿Qué es un pago? Es un intercambio: alguien desea un bien o servicio que dispone alguien más, por lo que se se le ofrece a cambio otro bien o servicio como compensación equivalente. Generalmente, dinero, para evitarnos el problema de la doble coincidencia de los deseos que puede suele acompañar al trueque: no necesariamente lo que yo tengo para ofrecerte a cambio de lo que yo deseo, es deseado por ti.

Por eso el dinero es un justo medio: al ser un bien comúnmente deseado, no será difícil intercambiarlo en el futuro por otra cosa que se desee más. Entonces el dinero es también algo vendible pues, por mediar los intercambios, es deseado por muchos.

Pero este dinero debe, además, perdurar en el tiempo sin desgastarse. Si utilizáramos pescados como dinero y quisiéramos ahorrar guardándolos bajo el colchón, puede que nuestra vida de pareja resultaría más olorosa de lo que quisiéramos. Por eso la perdurabilidad es una cualidad importante del dinero, lo que ha hecho del oro la mejor reserva de valor de la historia: una moneda de oro de hace 2.500 años sigue conservando sus propiedades y valor para el día de hoy.

Con las criptomonedas pasa algo similar. Precisamente por ser inmateriales, no corren el riesgo de pudrirse o corromperse (aunque las redes en las que corren sí pueden dañarse hasta el punto de hacerse inservibles, por ejemplo, cuando no tienen una comunidad robusta que asegure su contabilidad). Al tratarse de redes p2p, distribuidas y respaldadas por un diverso número de participantes, siempre que haya quienes corran el código, habrá red. Claro que sí son pocas personas quienes la respaldan, estas redes son vulnerables a manipulación y cartelización.

Pero volvamos al tema principal. Pagar con criptomonedas. Como veíamos al principio, un pago tiene dos perspectivas: la de quien paga y la de quien recibe el pago. Ahora, ambos tienen que encontrar más deseable lo que ofrece el otro para encontrar satisfacción en ceder a cambio su propio medio de pago. ¿Qué es lo que hace deseable un medio de pago sobre otro? Pues, según va resultando de nuestro análisis, su utilidad, su perdurabilidad y su posibilidad de intercambio futuro o liquidez.

Por supuesto que hay otras características. Y en la medida que va avanzando la tecnología, aparecen otros factores que pueden aumentar el atractivo de una moneda sobre otra, tales como la inmediatez en la liquidación del pago, las comisiones a pagar, entre otras.

Aunque hay muchas diferencias entre las distintas criptomonedas que existen y puede ser un error hablar de ellas como algo homogéneo (no es lo mismo una stablecoin que una moneda de fluctuación libre), tratemos de identificar a grandes rasgos, teniendo a Bitcoin como principal referencia, cuáles son las principales ventajas de pagar o recibir pagos en criptomonedas.

Abiertas para cualquiera

Una de los principales problemas que resuelven las criptomonedas para muchos es acceder a dinero y servicios financieros sin tener que pedirle permisos a terceros, como los bancos. Hay muchas personas en el mundo que, por diversas razones, no tienen acceso a cuentas bancarias. Recibir pagos en criptomonedas les da la oportunidad de acceder al nuevo mundo de comercio y finanzas digitales con el único requisito de disponer de un smartphone o algún dispositivo que les permita correr un software de monedero.

Soberanía monetaria

Antes de las criptomonedas, dependíamos de terceros para el resguardo y transferencia de nuestro dinero digital. Esto introduce riesgos de contraparte. No solo tenemos que confiar en que ese tercero no desaparecerá con nuestros ahorros sin previo aviso sino también que no nos censurará nuestras transacciones.

Cuando se depende de bancos, siempre se corre el riesgo de que rechacen una pago por un producto o servicio en particular, que pidan justificativos de retiros o recepción de dinero y hasta que se introduzcan medidas confiscatorias como los llamados corralitos que se restringen el acceso de las personas a su propio dinero.

Usando criptomonedas, sobre todo Bitcoin que no tiene ningún líder o fundación detrás de él que pueda ser llamado a tribunales para una potencial censura (como le ocurrió a Libra de Facebook), los riesgos de contraparte están mitigados. La persona es la única dueña de su dinero, por lo que nadie podrá evitar la realización de una transacción entre pares, ni se requerirán permisos ni justificativos para realizarla.

Disponible 24/7

No hay horarios de oficina en el mundo de las criptomonedas, ni se cierra feriados y fines de semana. Las redes de criptomonedas, si son de las que sirven, no se detienen nunca. Bitcoin lleva once años de trabajo ininterrumpido, permitiendo intercambios a cualquier hora y cualquier día.

Desde la perspectiva del negocio que acepta criptomonedas, esto es favorable pues le permite realizar pagos en cualquier momento, aun estando dormido.

Dinero de Internet, igual a pagos globales

Las fronteras no son un problema cuando se trata criptomonedas. No tendrás que pagar las altísimas comisiones que cobran servicios como Western Union, sino que podrás transferir de manera casi instantánea y a muy bajo costo independientemente de si le estás pagando a una persona a tu lado o en Suazilandia. Esto es especialmente útil cuando se trabaja por Internet con empresas en el extranjero. La localización geográfica deja de ser un problema para pagar con criptomonedas.

Ganancias en privacidad

Si gestionas bien tu monedero de criptomonedas, evitando la reutilización de direcciones y eligiendo bien las monedas que transferirás, los niveles de privacidad serán mucho mayores que si utilizaras un servicio de tercero: solo tú y tu contraparte tienen que enterarse de las relaciones comerciales que mantengan. La data sensible que desees proteger puede permanecer bajo seudónimo y no se podrá vincular contigo a menos de que vincules tu monedero con algún servicio que exija cumplir con la normativa de Conoce a tu cliente (KYC).

Conclusiones

Si bien pagar con criptomonedas presenta muchas ventajas, también tiene sus desventajas. La volatilidad del precio es uno de los argumentos más reiterativos cuando se le pregunta a alguien por qué no acepta pagos con criptomonedas. Con todo, hay alternativas para esto. Existen procesadores de pago que habilitan la opción de pago en criptomonedas para los clientes, pero que se encargan de cambiar inmediatamente a la moneda fiat de preferencia del comerciante. Así, se amplían las opciones de pago, al tiempo que se mitigan los problemas de la volatilidad.

También existe la posibilidad de utilizar stablecoins como Dai como medio de pago. De esta manera, se preservan los beneficios de inmediatez transfronteriza, por ejemplo, y el precio de la criptomoneda se mantiene anclado a otra divisa de precio menos volátil.

Otra desventaja que encontramos es el de la liquidez. Si la criptomoneda que aceptamos como pago no es líquida, es decir, no hay demasiadas personas dispuestas a aceptar la como pago, no sería de utilidad como dinero. En ese sentido, la adopción de una criptomoneda es un criterio indispensable a evaluar a la hora de elegirla como forma de pago.

Saber si una criptomoneda nos funciona como método de pago dependerá de nuestra situación particular y el fin para el que la queremos usar. Evaluar nuestras opciones y la pertinencia de uso de cada una es lo mejor que podemos hacer para sacar el mayor beneficio a nuestro dinero.